lunes, 18 de febrero de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
Lo más importante de Lorena Álvarez y su Banda Municipal, en concierto.
San Valentín, un día que de primeras ni fu ni fa, pero que con un concierto de Lorena Álvarez y su Banda Municipal programado a pocos kilómetros de casa y a pesar del resfriado... estaba marcado con rojo pasión en mi agenda. A los que os tengo cerca ya os he dado la brasa con este grupito pero para los que no, no se muy bien como presentárosla. Para muchos no es más que la última extravagancia del moderno, anteriormente conocido como gafapasta y ahora tan hipster. No seré yo quién lo niegue. Pero tampoco me quedaré sin decir que lo que está haciendo esta chica con el folk patrio, es algo que poca gente se ha atrevido a hacer y que desde luego… hacía falta. Que no es otra cosa que mirar la tradición sin complejos y meterle un poco de mano a las letras (que estamos aún a principio de siglo y si no me crees solo tienes que cruzarte en algún zaping los domingos por la tortura de Dándolo todo jota). Y hacía falta porque nadie había hecho canciones como La boda o Sin título en las que bajo su apariencia de música popular tradicional, desgrana situaciones y dilemas contemporáneos. Ahí queda ese verso suelto “dijiste que aguantarías y te corriste”, llamado a ser icónico y dar fé de ello. Aviso para navegantes, no es Eliseo Parra.
Eres tan tonta, eres tan lista… así daba comienzo el concierto en una sala casi vacía y uno no puede evitar preguntarse donde están esos seguidores de los abanderados de la innovación en la jota aragonesa (véase Carmen Paris, Miguel Ángel Berna, Roberto Ciria…). Pero bueno, los que estábamos disfrutamos de lo lindo a pesar de que Lorena tenía la voz tomada y de que unos coros femeninos no le hubiesen hecho ningún mal. El concierto repasó su único disco Anónimo, single y maqueta precedente incluidos. Un cancionero tan alegre e irónico como desigual, que se nos ofreció salpicado de comentarios nerviosos, confesiones estemporeas (me he echado novio) e invitaciones al público para que participase: bailando cantando o tocando las pezuñas de cabra. Unos comentarios que se fueron apaciguando a base de tragos a morro de la socorrida botella de anís, que esa sirvió para todo. Casi al final de la actuación se sentaron a pies del exiguo escenario y como si de una velada (trasnochada palabra) entre amigos se tratase, sonó la delicada Mejor Acompañado. Fue en ese preciso momento, entre los sha, la, la, la, las y los silbidos cuando tuve la sensación de estar ante una gira seminal. Algunos de los festivales más avispados del momento ya lo han olido, otros ni aunque les caiga la mierda encima. Unos conciertos de los que dentro de unos años alguien hablará como el principio de algo. Ojalá quede en este país un ápice de cordura musical para que así sea.
Tuvo la osadía de cerrar con un pasodoble de Manolo Escobar, uno que solo se sabe a medias (en esto se parece a alguna que yo me sé). Desde luego pocos prejuicios a la hora de abordar el cancionero y desparpajo le sobra a la chavala.
lunes, 11 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Amanaceres I
Me he despertado cuando mi mano derecha ha tocado la pared. Algo dentro de mi cerebro ha debido hacer ¡click! al darse cuenta que no hay paredes alrededor de mi cama. Se estaban colando unos rayos de sol a través de la persiana y he notado una respiración acompasada a mi espalda. De momento no hay más pistas. Me incorporo despacio, intentando no molestar al mismo tiempo que mis pupilas se adaptan poco a poco a esta penumbra. Al salir de la cama me doy de bruces con el armario. Casi me lo como. Empiezan a enfocarse los colores que tengo delante de mi nariz, oh my god! back to the 80's!.
viernes, 1 de febrero de 2013
Lo más importante del Amour... según Haneke
El día estaba tonto. Uno de esos en los que ahora lluevo un rato, ahora no. Elegimos* el Cine Eliseos por el horario. Pero no la podríamos haber visto en un marco mejor. Ni en una sesión más apropiada, rodeados de toda la “muchachada”. Mucho bastón, mucha laca. Iniciados en el "estilo Haneke" temíamos acabar con el estado de ánimo por los suelos y sobre todo, preveíamos el horror en las caras del público que nos rodeaba a la salida. Al fin y al cabo muchos de ellos andaban en la misma edad que la pareja protagonista: unos franceses muy finos y educados, septuagenarios que aprovechan al máximo sus días de retiro.
Y se apagaron las luces y vimos la película.
Yo nunca me he planteado el tema de la vejez. Yo tampoco demasiado. Bueno, no más allá de ver como mis padres avanzan hacía un punto lejano en el horizonte y chapotean inmersos en ella. Supongo que creo tener tantos problemas que de momento este tiene que esperar a la cola. La película no nos incomodó tanto como otras del mismo director, que aquí sigue fiel a su estilo, frío, impenetrable, descarnado, un cine de bisturí y distancia. Pero estamos ante su película más accesible, más blanca. Sin ser para todos los públicos. Según las señoras que teníamos sentadas detrás: lenta, triste y lenta. Nos sabiendo si más cerca de ser lenta y triste o triste y lenta. Y así hasta que alguien les chisto para que se callarán.
Una peli de amor. De amor a la vida. A la cotidaniedad. Al hacerse con nuevas rutinas. Un amor pausado, con algunas respuestas pero rodeado de preguntas. Dónde queda la diginidad, qué es hoy en día la soledad, cómo se aprende a gestionar el final... ronronean en nuestra cabeza. Una película de AMOR con mayúsculas en la que no recordamos haber visto ni un sólo beso. Eso, sin beso.
Yo ahora ya tengo varios miedos nuevos. Sí yo uno pequeñito a no tener un George al lado para cuando llegue el momento en el que el piano solo sirva para poner alguna planta y marcos de fotos de otras épocas. Y uno grande a dejar de ser, antes que a dejar de existir. Sabes ahora friego en la cocina con miedo (pero con el grifo cerrado), me detengo y hago oreja, y menos mal que no suena desde la habitación esa letanía... ¡duele! ¡duele! ¡duele!. ¿Tú que harías?.
*Cronica sentimental que no cinematográfica hecha a medias con @lmoncampos para Join magazine
martes, 29 de enero de 2013
Hace una semana
Subí a Canfranc y nevó todo el camino. No me importaba porque sabía que la felicidad que iba a encontrar al llegar, era capaz de derretir los últimos glaciares del Pirineo. Han pasado los días, pero aún me dura la ilusión, aun tengo muy presente el brillo de vuestras miradas, la ternura de vuestros gestos y la esperanza de que todos los buenos deseos que formulamos en nuestra despedida, se cumplan. ¡Ah! os robé esta foto. Aquí la dejo.
Everything changes. We plant
trees for those born later
but what's happened has happened,
and poisons poured into the seas
cannot be drained out again.
What's happened has happened
poisons poured into the seas
cannot be drained out again, but
everything changes. We plant
trees for those born later.
Everything Changes, Bertol Brecht.
sábado, 26 de enero de 2013
#quesevayantodos
Que se vayan todos. Ya no nos conformamos con otra salida. Ni reales perdones infantiles ni ceses fulmiantes, de los que no fulminan nada. Que se vayan todos. Bárcenas, Amy Martin, amnistiados fiscales, los del caso Pallerols, los economistas de la tijera, los de la Gürtel, Wert y todo el clan Pujol. Toc, toc, toc, la crisis del sistema llama a su puerta. Ahora ya nadie cree en esta democracia. El desencanto ya no solo habita a la izquierda de la izquierda. Que se vayan todos. Entremos en una anarquía regeneradora. Inventemos el estado posmoderno. Y si no lo inventamos, pues nada. Pero que se vayan todos. Que paguen justos por pecadores, nos da igual. Para ellos el reino de los cielos. Pero que nos dejen vivir en este sin tener que aguantar su presencia. Que se vayan todos. Pero que lo hagan pronto, si no a este paso Esperanza Aguirre se convertirá en el adalid de la transparencia. Y eso ya sería traspasar una línea sin retorno. Que se vayan ellos y su leyes, los jueces que ellos han designado para que les cubran las espaldas, sus amigos colocados en las empresas públicas, los que han situado en los medios de comunicación, que se vayan todos.
Si le ves cenando en la mesa de al lado, levántate y con tus mejores modales de colegio público diles que se vayan. Si tienes que asistir a cualquier acto oficial, no le des la mano, acércate a su oído y diles que se vayan. Si sabes su número de teléfono, no esperes a que te llamen... diles que se vayan. Si son amigos de tu prima la de levante, cuando estéis en el bar no les saques nada de beber y si preguntan que hay de lo mío, diles que se vayan. #Quesevayantodos y que se vayan ya.
Si le ves cenando en la mesa de al lado, levántate y con tus mejores modales de colegio público diles que se vayan. Si tienes que asistir a cualquier acto oficial, no le des la mano, acércate a su oído y diles que se vayan. Si sabes su número de teléfono, no esperes a que te llamen... diles que se vayan. Si son amigos de tu prima la de levante, cuando estéis en el bar no les saques nada de beber y si preguntan que hay de lo mío, diles que se vayan. #Quesevayantodos y que se vayan ya.
sábado, 19 de enero de 2013
jueves, 3 de enero de 2013
Regalos
Porque a algunos no he tenido oportunidad de daos las gracias. Porque a otros no se las he dado suficiente. Y porque otra... me obliga a subir la fotografía. Aquí va una pequeña muestra de lo que me ha caído estos días. Gracias. Os quiero.
lunes, 31 de diciembre de 2012
lunes, 24 de diciembre de 2012
Pre-navidad
He salido a comprar cuatro cosas navideñas, antes de enfrentarme a la familia y la tradición. Andaba encogido por la calle, canturreando ese estribillo imposible de Chico y Chica, el de Diabla, cuando de repente me he dado cuenta de que no hacía frío, así que me he estirado. Ha sido en ese preciso momento cuando el mendigo oficial del barrio, me ha llamado desde la puerta del súper. Por estas fechas va vestido de Papa Noel y la verdad es que cada año le queda mejor el traje. Cuando me he acercado me ha dicho: - ¿qué hora tiene jefe? y yo le he respondido: - las siete menos diez, figura. Me ha dado las gracias y ha seguido pidiendo unas monedillas a las señoras peluqueadas que salían con bolsas repletas de ingredientes para sus opíparos menús. He tenido una gran idea. Ha sonado el pitido del Whatsapp, era mi prima con un mensaje cifrado: Tira garrosa!. Lo he repetido dos veces en voz alta y a la tercera he entrado en la librería Iris. Allí el dependiente de ojos azules siempre sonríe. Le he preguntado por un libro y nos hemos puesto ha buscarlo. Lo hemos encontrado. Después yo lo he pagado y he salido sonriente a la calle. He intentado acordarme de la idea brillante con la que hace poco mi cerebro se había convertido en el castillo de fuegos artificiales del día del patrón (antes de la crisis). Pero no ha habido manera. Solo me llegaba el principio de Torre románica, así que lo he dejado por imposible. ¡Mierda! se me ha olvidado ojear el libro Dejad de Lloriquear, pero ya no me ha apetecido dar la vuelta. Por un instante, solo por un instante, he pensado que ya va siendo hora de abrir un perfil en Facebook. Todo esto mientras casi me trago a un niño de los que aún juegan despistados en las aceras. Rabia y valor. Mis conexiones neuronales están puenteadas. Rozo el cortocircuito varias veces al día. Creo que hay demasiadas cosas en mi cabeza. Vuelvo a casa y me pongo a buscar la foto borrosa de un Cristo azul, uno que encontró Paily en una de sus excursiones bolivianas. Bueno ya esta ¿y ahora qué?.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
La gran fiesta final
Hubo una fiesta. La invitación era irresistible. La gente aún anda pensando como enmarcarla. Un ascensor. Un saxofón y un megáfono. El resto era difuso, puertas, vasos, el paraguas que hacía de árbol y la ya mítica tela verde que se suicidaba por el hueco de la escalera. Después estuvo la cena. Special_k pretó plays con gran éxito de crítica y público. Sonaron algunos temazos de los que ya apenas recuerdo nada. El público variopinto. Todo en plan disfrute y cumpleaños feliz. El chaval de la peca (y no, no era Harry). Los niños que leían y por supuesto la subasta rusa. Pujas de 5 en 5. Nos dejamos las gargantas en post de la destrucción. Del arte. Después vino el micro y las cosas que crees que siempre están de más. Al aflojar las bombillas alguna se hizo pedazos. El micro también. Dj Ik·er puso banda sonora a nuestros desvaríos. Rescaté a Merchef de las garras del licor de hierbas y tuvimos que despedirnos en plan pareja bien avenida. Fue un placer. Besos de despedida. Gracias a los organizadores. Más majicos. Ale, hasta más ver.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Lo más importante de McEnroe. En acústico (el21_HU).
Rqlcas: Llegamos y esta allí, grande: Ricardo Lezón. Suena McEnroe. Primera canción, segunda canción. Silencio abrumador. La cara Noroeste. Inevitable corear a pesar de una sala embelesada. Ya no temo a las mareas que vienen y van. Sencillez y elegancia de temas melancólicos y sensibles que nos ponen los pelos como escarpias. Vendrá el fin del mundo o hay justicia cósmica. Romanticismo extremo y realista de esas letras y esa voz que emocionan hasta el infinito. Las canciones de mi vida, o de la tuya. Quiero que el final nunca acabe, pero sí. Se va. Me voy, afortunada por la suerte de una experiencia. Y al salir está allí. Nos saluda, me regala unas fotos y un par de besos de esponja. Isabella donde estás. Nos has encantado en acústico. ¡Vuelveee!.
Hoy voy a cantar las canciones de tu vida
para intentar que no te sientas perdida.
Ojal_a: Salí del bar cantando, no recuerdo qué, pero algo suyo y entonces él me abrazó. No sé me ocurre un final mejor para esa noche. Y casi, casi para este año. Bueno o para el fin del mundo. A mi que no me gusta mucho la música en directo, que no suelo fijarme en los grupos que cantan bien, ni salgo un jueves de invierno con lluvia… tengo que decir que disfrute como hacía mucho tiempo. Si antes era fan, ahora yazco rendido. Algo que ver también tendría la compañía. La noche empezó desangelada pero poco a poco, al mismo tiempo que su voz, todo se fue templando. Yo este 2012 tenía pocas alegrías en los bolsillos. Y claro a estas alturas de año, se me habían terminado. A partir de ahora ya sé lo que pondré en mi carta a los reyes magos. Por si existen.
Si pudiera explicarte todos mis silencios
solo son laberintos en los que me pierdo.
martes, 11 de diciembre de 2012
domingo, 2 de diciembre de 2012
El Gatopardo. Giuseppe Tomasi di Lampedusa
Pensaba que no me iba a gustar mucho. A mi siempre me da por pensar tonterías. Por eso supongo que lo he tenido mucho tiempo por ahí dando vueltas, parecía que nunca llegaba su momento de agarrarlo, pero todo llega. Y la verdad es que lo he disfrutado como nunca pensé que lo haría, con una sonrisa en la cara.
Y otra peli que no he visto. Aún así puedo decir que he sido testigo de los estertores del siglo XIX en el sur de Italia. El ocaso de una familia y con ellos el de un sistema agotado que deja paso al mundo moderno. De la mano de don Fabrizio Corbera, príncipe de Salina, le he dado la bienvenida a la nada. Ante su lucida mirada todo se derrumba. Palermo, Bendicò, Tancredi, Angélica, Don Calogero, Concetta, Donnafugata. Nombres que me van a acompañar una temporada, se acerca el momento de visitar las tierras de la novela. Y aunque no viene a colación ¡prepárate Constanza!.
Chevalley pensaba:“Este estado de cosas no durará. Nuestra administración nueva, ágil y moderna lo cambiara todo“.El príncipe estaba deprimido:“Todo esto no tendría que durar, pero durará siempre. El siempre de los hombres, naturalmente. El siempre de los hombres, naturalmente, un siglo, dos siglos… Y luego será distinto, pero peor. Nosotros fuimos los Gatopardos, los Leones. Quienes nos sustituyan serán chacalitos y hienas, y todos, gatopardos, chacales y ovejas, continuaremos creyéndonos la sal de la tierra“.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Cloud me tender. Nicolás Sánchez y Lorenzo Sanjuan. Periferias 2012*
Llegan las bicicletas.
Pegamos la nariz al cristal antes de entrar y una nube con
forma de hipopótamo nos sonríe desde uno de los ángulos de la
sala. Fuera hace frío, hay conatos de niebla y no se nos
ocurre un tiempo mejor para ver esta exposición.
Aunque dentro de la sala es verano, uno de esos días de nubes y claros. Pero ni rastro de cúmulos, estratos, nimbos y cirros. Aquí las nubes son otras cosas. Con nuestro artista favoritisimo de nuestro lado, las ideas no pesan, no están atadas a técnicas ni formatos. Son etéreas sin h, surgen, flotan, se precipitan y mueren. Cloud me tender, cloud me true.
Una delicia de exposición para todos los que gustamos de estar a menudo en las nubes.
Mil detalles pequeños, los perros de Curro incluidos.
Cloud me tender, cloud me sweet... Dulce
como una nube. Postales plateadas y un vinilo sin pegar. Una diana
deconstruida. Sigue el hilo, hasta el principio. O hasta el final,
eso no es importante. Lo más importante es a veces lo que el ojo
descuidado no vé. Palabras escondidas y letras que se escapan. Mejor nos vamos a otro planeta, que este ya no vale. Never let me go.
-Quiero a las nubes..., a las nubes que pasan... por allá.... ¡a las nubes maravillosas!
El extranjero. Charles Baudelaire.
*Post conjunto e inconexo. Adivina quién es quién.
lunes, 19 de noviembre de 2012
jueves, 15 de noviembre de 2012
Foto Finish
Se acabó. Toc, toc, toc. Olvida. Oliva. Responde cortésmente las cartas que quedaron sobre la bandeja. Haz el favor de salir a la calle. Sonríe en el supermercado, ignora al personal de la frutería, mueve tímidamente la mano al pasar frente a la cristalera de banco, cuidado con el viento al girar la esquina. Recuerda mover un pie detrás de otro. Camina. No puedes esperar a que las azaleas bajen más de precio. Algún día habrá que comprarlas. Camina.
Por fin en casa. Dale dos vueltas a la llave y déjala puesta por dentro. Apaga la radio, siguen a vueltas con la misma pregunta. ¿Y ahora qué?. Cortarse las uñas, meter las camisas en cajas blancas, descolgar los cuadros, dejar el piso pagado, emparejar los calcetines, planchar las mallas color carné-negra, separar y bajar la basura. Hola, tele, encender. Buscar en internet donde coño se compra una pistola. Anotar en un papel el número de la pianista acompañante. Doble toe loop. Inventar algo ¿serás capaz de hacerlo usando ceniza?. De algo te servirán tus lecciones de carburundum. Y si todo falla, tengo preparada una nueva cabeza. No te lo tomes tan a la tremenda. Hacía falta. Reset. Back from start again.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Hidrogenesse en Periferias 13.0
Aquella noche. Vamos a hacer un post de remember a muchas voces. Redios que frío. Vamos a quitarnos de la puerta. No me ha dado tiempo de hacer el cartel de Christopher. Déjame un guante que se me hiela la mano. Si vendiéramos discos no estaríamos aquí pasando este frío. Ahora el del turbante va a hacer de muerto. Le he tirado el rabo en medio de la plaza de toros. No me creo que no nos digan que no hay nada más triste que lo nuestro. Excuse me, are you Miss Pussycat?. ¡Ay si! no me acordaba, eso era por mis orejetas y por que me encontraba como una yonqui en la entrada del camerino de Janet (la J de su botas era maravillosa) Chang esperando otra foto. Menudo peregrinaje que hicimos al camerino, nosotros y otros tantos ¡eh!. La continuidad no la hacia Janet. Eran los otros que actuaban en medio de su chow. Ahora llegan las chicas del matadero. Yo esta música no la entiendo, ¡esa que canta tiene que ir al médico!. Que no, que yo no tengo desarrollado ese gen, no entiendo nada. Odié al ultimo dj porque creo que nos fuimos en mitad de su concierto. Pues a mi no me disgusto del todo. Además bajo su música conocí a la Amy Winehouse de Tudela. Pobreta que la había dejado su novio. Y ella aún le quería. Ala ahora coge la bici y para casa. Algunas se han ido en taxi. Que grupo más diverso. Salimos poco...
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