jueves, 26 de febrero de 2009

Dos libros tirando a negro.


Me los regalo por mi cumple Mme. Puisac (gracias), los dos son de un tamaño ideal para llevar encima y leer en cualquier de esos momentos que te apetece leer y casi nunca tienes nada a mano. Auténticos libros de bolsillo, este formato se tendría "que estilar" más. Dos chucherías muy recomendables

Ella era Hemingway. No soy Auster.
Contiene dos pequeñas piezas de Vila Matas y digo piezas porque muchas veces cuando te enfrentas a este autor, no sabes si esta escribiendo un relato, una nota autobiográfica o un artículo de opinión. El tamaño “moleskine” es un acierto aunque el contenido se me ha quedado corto (creo que este es el fin de la colección) y más cuando hace poco he leído un libro que recopila numerosos artículos y relatos suyos El viento ligero en Parma. Incluye algunas páginas en blanco para que el lector pueda tomar notas, o quién sabe… lanzarse a la actividad literaria.
Muertes ejemplares
Bonita edición en papel negro con tinta plateada para este clásico de Max Aub, señor que a pesar de semejante nombre y apellido resulta que era español y al que entre otras muchas cosas le debemos que gestionará el encargo y la compra del Guernica para la Exposición Universal de Paris (¡arriba la wikipedia!). Pequeños textos ¿microrelatos tal vez? a modo de testimonios desenfadados, de múltiples asesinos confesos de unos crímenes disparatados que se nos muestran aquí rodeados de un halo de inocencia y brutalidad sorprendentes. “Lo maté porque era de Vinaroz” así de sencillo, así de contundente, así de razonable. Pocos textos como éstos sintetizan el absurdo del acto de matar y el infortunio de morir.

domingo, 22 de febrero de 2009

Vergüenza ajena

Nunca fuí un niño muy espontáneo, de mayor tampoco lo soy. No es que este en contra de esa característica en la gente, pero algo no debemos de estar haciendo muy bien cuando asistimos a espectáculos como este...

martes, 17 de febrero de 2009

Ta London

Esta vez para resolver una deuda pendiente. Londres es uno de esos destinos a los que crees que siempre puedes volver. A mi me ha costado casi seis años. Allá por el año dos mil tres,un día de septiembre le di al botón de "comprar billete" por cero euros y me presenté con una mochila, una libreta con direcciones en el bolsillo y nada más. Fue mi primer viaje a lo "campa-sola", para entonces ya tenía mi experiencia polaca por lo que sabía que me podría desenvolver en cualquier lugar del mundo. En diciembre del dos mil ocho le di al botón "comprar billete", con fecha de vuelta, una maleta, una reserva de hotel en Kensington, grata compañía y... nada más. La esencia continúa.

lunes, 16 de febrero de 2009

Adiós Canfranc

He vuelto a irme. Pasaré los tres próximos meses en la capital del Ebro mayormente. Dejo Canfranc antes que lo hagan las nieves. Regresaré entrada la primavera. Desde ayer soy funcionario accidental de nuevo. Me cuesta mucho explicar por qué. Ni yo mismo lo sé. Supongo que tenía que ser así y ya está. No pienso dedicar mucho tiempo a explicarme las cosas. Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Pero también dicen otras muchas tonterías. No es mucho tres meses; un cuarto de año, casi un cuatrimestre de la universidad, un tercio de embarazo…

miércoles, 11 de febrero de 2009

Expiación

Había una luz irreal bañando los contenedores del punto limpio. Un atardecer apilado en grandes cajas grises. Deambulé por extraños rincones a medio camino entre un supermercado y un basurero. Adiós pantallas de ordenadores, no hace mucho vosotras acostumbrabais mirarnos a la cara, adiós tristes. Me cruce con otras gentes sin rostro, solo cielo. Al fondo la ciudad parecía un decorado sombrío que alguien ya había tirado. Y una sonrisa como respuesta a la entrega del formulario. Unas ganas de llorar venidas desde lejos que se enfriaban ahora con las primeras gotas de la tormenta prometida. Subir al coche, un acelerón, un bordillo. Comienzan a encenderse las farolas. Pongo la música y me uno a las luces en movimiento, “there is a house by the sea, the jelaus sisters they're waiting for me…”

martes, 3 de febrero de 2009

lunes, 2 de febrero de 2009

Una semana Europea

Me he librado de soportar los rigores del enésimo temporal del invierno. Estaba en Campo (Huesca), un pueblo que según un cartel que te encuentras a la entrada tiene “clima ideal”. Y la verdad es que se ha portado y ha hecho una semana estupenda. De todas formas yo cambiaría el cartel y pondría “vistas ideales” porque mires donde mires estaba todo espectacular, el Turbón desafiante, el Cotiella a rebosar de nieve…
Lo hemos pasado bien, hemos aprendido mucho, hemos intentando enseñar algo, hemos jugado a la gallinita ciega, convivido en armonía internacional, hablado a media lengua, matado el tiempo conversando con un descafeinado entre las manos, cuidando bebés, paseado con raquetas, descubierto los caramelos líquidos en spray de la Bratzs, improvisado espacios, derrochado ganas, recibido amuletos para ahuyentar el mal de ojo, tomado café en el “Boyón” y una caña en el “Tosquizo”… para terminar repostando en la única gasolinera BonÁrea que se ha cruzado en mi camino. Iluso de mí, yo que pensaba que esta cooperativa nunca me sorprendería tanto como cuando vi que habían creado su propia agua de colonia.
Resumiendo: ¡Viva Campo! ¡viva Europa! ¡viva mis compañeros de trabajo! y... ¡que viva Guissona!

domingo, 1 de febrero de 2009

El cantautor doliente

Así es como titula la Crítica del concierto en el Heraldo de hoy….
” Canciones, las de Nacho Vegas, que requieren atención y que se disfrutan más en la tranquilidad del hogar que desde un escenario”….
La esperada crónica del concierto de Nacho Vegas para mi se resume en “una experiencia”. Nada más llegar me di cuenta de que cumplía el primer requisito: llevar gafas de pasta. Una vez cumplido el primer requisito ya me sentí mucho mejor. Al entrar me apoyé en una columna y puse cara de: no estoy sola, estoy esperando. El segundo requisito era encontrar a alguien conocido y, por supuesto y por sorpresa me encontré a dos. Empecé bien el camino. Para entonces Nacho Vegas ya se había paseado por el escenario con una botella en la mano.
Yo me dediqué a destacarle a Boulangerie los párrafos más importantes de las canciones aunque curiosamente tengo la sensación de que sólo le impactó el “ja ja ja”. Tantas ganas tenía de verlo y estar ahí que se vieron totalmente eclipsadas por las risas y la amistad. Nos dio tiempo a todo mientras Nacho Vegas iba aumentando su nivel etílico hasta el punto de que por más que intentaba hablar ni se le entendía ni le salían las palabras “igualito que Rosa de España”(Boulangerie). Tremenduska nos deleitó con su estilo Rita Haywort y se dejó llevar por su existencialismo. Reconozco que yo también me dejé cautivar por esa melena, y la grata sorpresa de que no está tan demacrado como esperaba aunque, tal y como diría Mamen “no me lo tiraría otra vez”.
Y lo mejor de todo fue la foto final, ¿será posible que lo único que nos impactó fue el cartel de la fiesta de santa agueda?... si es que no tenemos arreglo....